Las trampas del río Alhama capturan seis galápagos protegidos y ningún invasor
La campaña de Medio Ambiente llega por primera vez a la Ribera; en Cintruénigo, en el mismo río que pasa por Fitero, solo cayeron ejemplares autóctonos, ya devueltos a su medio.
Las trampas colocadas este año en el río Alhama, a su paso por Cintruénigo, han atrapado seis galápagos autóctonos de especies protegidas y ningún ejemplar invasor. Es el mismo río que atraviesa Fitero, aunque el pueblo no figura entre los puntos revisados. El dato sale del balance de la campaña anual de control de galápagos invasores de la Dirección General de Medio Ambiente, que en 2026 ha llegado por primera vez a la Ribera tudelana.
En la comarca se han vigilado ocho posiciones en Corella, Cintruénigo, Funes y Tudela. A los seis galápagos del Alhama se suma otro hallado en Sotosardilla, en Funes. Entre los siete hay seis galápagos leprosos, protegidos, y un galápago europeo, especie catalogada como vulnerable. Todos se devolvieron a su medio.
La sequía condicionó el trabajo: la bajada del agua en La Estanca y La Estanquilla de Corella obligó a mediados de agosto a mover esas trampas, porque son plataformas que deben flotar. Los animales se suben a ellas para tomar el sol y caen a una red, sin sufrir daños, hasta que el personal técnico las revisa.
El contraste está en el entorno de Pamplona: allí las 14 trampas revisadas solo capturaron especies exóticas, 63 ejemplares en total. En toda Navarra, la campaña, desarrollada de mayo a octubre, ha capturado o recogido 107 galápagos, frente a 59 en 2025.
Tener un galápago del género Trachemys no está prohibido, pero no puede venderse, regalarse ni criarse, y tampoco soltarse en la naturaleza, porque compite con las especies nativas. Medio Ambiente se ofrece cada año a recoger los que sus dueños ya no quieran conservar; en la Ribera no hubo ninguna entrega en este primer año.
Fuentes
Texto generado con inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas.